Amarraban su hocico tan fuerte, que la marca quedó en su rostro. Una familia le enseñó el amor real

“Creemos que esta vieja lesión fue causada por un collarín que se dejó en su nariz durante largos períodos de tiempo y que estaba demasiado apretado», confesaron en el refugio. Al comienzo era tímida y desconfiada quizá por sus traumas, hoy es feliz, amorosa, dulce y amigable 

Si hay una frase que es cierta es que la vida puede cambiarnos en un abrir y cerrar de ojos. Solamente basta que encontremos nuestro lugar en el mundo, para disfrutar plenamente y dejar atrás los maltratos o cualquier tipo de problema que atravesemos en la vida.

Ejemplo de ello lo que lo ocurrió a Mercedes (ahora conocida como Sadie), una perrita que llegó a un refugio RSPCA ubicado en Chesterfield, Reino Unido.

“Fue rescatada por oficiales de RSPCA después de que se plantearon preocupaciones por su bienestar y los veterinarios encontraron cicatrices alrededor de su nariz. Creemos que esta vieja lesión fue causada por un hocico o un collarín que se dejó en su nariz durante largos períodos de tiempo y que estaba demasiado apretado. Causó una herida desagradable en su rostro que se curó con el tiempo y las cicatrices causaron que el pelaje volviera a ponerse blanco», confesó Steph McCawley (una de sus cuidadores) a DerbyshireLive.

De entrada era tímida, nerviosa, reservada. Tiempo después y gracias al equipo de RSPCA pudo recobrar la confianza por los humanos.

«Cada vez que venías a verla o la llevabas a caminar, se emocionaba de emoción, era muy dulce», comentó Steph McCawley, cuidadora a DerbyshireLive.

Justamente, Ben Clark, un joven de Chesterfield había buscado un perro hace tiempo para él, hasta que se toparon con Mercedes.

«Terminamos visitando la sucursal de Chesterfield unas siete veces antes de encontrar a Mercedes. Sentí mucha pena por ella cuando la vi cicatrizar y escuché su historia. Cuando la conocimos por primera vez, nos dijeron que odiaba a los hombres y se mantenía escondida, pero cuando la sacaron por primera vez estaba muy triste y apoyó la cabeza en mis piernas«, confesó Ben a la misma fuente.

Mercedes recibió el nombre de Sadie, se adaptó rápido a su nuevo hogar y su nueva familia. Hoy al fin sabe lo que es amor y aprendió a sonreír. Ahora es una perra gentil y muy amorosa, dejó la timidez a un lado.

La vida da vueltas, por eso nunca debemos descansar hasta hallar nuestro lugar correcto.